La mayoría de las emergencias son ordinarias: se va la luz, se interrumpe el agua, una tormenta cierra los caminos, un incendio forestal o una fuga de gas saca al vecindario de sus casas por una noche. Los hogares que salen bien de esto no son los que tienen la reserva más grande. Son los que hicieron unas cuantas cosas sensatas a tiempo y conocen a la gente que los rodea.
Estos diez pasos van en orden. Haga el primero esta noche.
- Conozca sus riesgos. ¿Qué interrupciones son realmente probables donde usted vive: un corte de electricidad, un incendio forestal, un terremoto, una inundación, calor extremo, una tormenta invernal, un aviso sobre el agua? La oficina de gestión de emergencias de su condado y el Servicio Meteorológico Nacional las enumeran. Prepárese primero para esas.
- Haga un plan familiar. ¿Dónde se reúnen todos si no pueden volver a casa? ¿Quién es el contacto fuera del área al que todos llaman? ¿Quién recoge a los niños? Escríbanlo en una página y denle una copia a cada uno. Nuestra versión para imprimir está más abajo.
- Almacene agua esencial. El agua es lo primero que escasea y lo más difícil de improvisar. Listo.gov (la versión en español de Ready.gov) dice cuánta guardar por persona y para cuánto tiempo; almacene esa cantidad, en recipientes limpios, en un lugar fresco y oscuro, y sepa cómo hacer que más agua sea segura.
- Arme una reserva práctica de alimentos. No raciones especiales de emergencia: más de lo que ya comen, elegido para que se conserve sin refrigeración y pueda comerse sin cocinar. Vaya rotándolo en sus comidas normales.
- Prepárese para quedarse sin electricidad. Linternas de mano y frontales, pilas de repuesto, una forma de cargar el teléfono, un plan para el refrigerador y para cualquier persona cuyo equipo médico necesite corriente. Nunca un generador ni una parrilla dentro de casa.
- Prepare las comunicaciones. Un radio de pilas o de manivela, las alertas de emergencia activadas, los números de teléfono escritos en papel y un plan familiar de mensajes de texto para cuando las llamadas no entren.
- Medicamentos y primeros auxilios. Una lista escrita de cada receta, una pequeña reserva donde su médico y su farmacia lo permitan, un botiquín de primeros auxilios que ya haya abierto, y un plan para quien dependa de medicamentos refrigerados o de equipo eléctrico.
- Conozca a sus vecinos. Nombres, teléfonos, quién tiene qué habilidad, quién vive solo, quién necesitaría ayuda para salir. Este paso no cuesta nada e importa más que cualquier compra.
- Aprenda habilidades útiles. Primeros auxilios y RCP, cómo detener una hemorragia grave, cómo cerrar las llaves de su casa, cómo cocinar sin electricidad con seguridad. Hay cursos establecidos que enseñan todo esto.
- Revise y practique. Dos veces al año: revisen el agua y los alimentos, cambien las pilas, actualicen el plan, recorran la ruta de evacuación y prueben una noche con las luces apagadas.
La escalera
No tiene que hacerlo todo de una vez. La escalera tiene cinco peldaños; cada uno que alcance vale la pena, y el primero es esta noche.
- Esta nocheConozca sus riesgos. Llene algunos recipientes. Encuentre la linterna. Acuerden dónde se reúne la familia.
- 72 horasAgua, alimentos, luz, medicamentos y una forma de comunicarse suficientes para pasar tres días por su cuenta.
- 2 semanasEl punto en que la mayoría de las interrupciones ya terminaron y donde una reserva familiar de verdad rinde.
- 30 díasLos suministros importan menos que las habilidades, las rutinas y la gente que lo rodea.
- 3 meses o másNingún hogar puede cargar esto solo. Los vecindarios, las congregaciones y los pueblos sí pueden.
La escalera completa —cada peldaño como lista de verificación— llegará como material para imprimir. El peldaño de 72 horas ya está listo.
Lo que este sitio no hará
No le dará una lista de compras de 200 artículos. No predecirá qué desastre viene. No le dirá con sus propias palabras cuánta agua almacenar; para eso lo remite a las agencias cuyo trabajo es ese, y lo dice en cada página. Y no intentará asustarlo. El miedo hace que la gente acapare, se aísle y se paralice. La preparación serena lo libera para ayudar.