Cuando algo pasa, lo primero que todos quieren es saber dónde están las personas que aman. Ese es también el momento en que la red telefónica está más saturada, puede no haber luz y la información que importa viene de fuentes oficiales que quizá usted no configuró para que le lleguen. Prepararse en comunicaciones es sobre todo cuestión de decisiones y de ajustes, no de equipo, y casi todo puede hacerse esta noche.
Esta página explica qué arreglar y por qué. La página de alertas de Listo.gov (la versión en español de Ready.gov) explica los sistemas oficiales de aviso y cómo le llega cada uno; el Servicio Meteorológico Nacional explica sus avisos y la Radio Meteorológica de la NOAA; y la ARRL explica cómo funciona la licencia de radioaficionado para quien quiera ir más lejos. Las tres se citan abajo.
Por qué importa
Las emergencias rompen las comunicaciones de maneras predecibles. Las redes celulares se congestionan cuando todos llaman a la vez. Las antenas y el internet fallan cuando se va la luz, a veces con retraso, mientras se agotan sus baterías. Los teléfonos se apagan. Las líneas fijas pueden funcionar o no sin electricidad, según cómo se preste el servicio. Mientras tanto, las instrucciones que mantienen a la gente a salvo —evacuar, resguardarse, hervir el agua— salen por canales que solo le llegan si usted los activó.
Un hogar con un plan no necesita que la red funcione para saber dónde reunirse, a quién llamar y dónde informarse.
Qué tener
Un plan familiar de comunicación, por escrito. Dónde se reúnen si no pueden llegar a casa; quién es el contacto fuera del área, porque una llamada o un mensaje hacia fuera de la zona afectada suele entrar cuando uno local no; quién recoge a los niños; quién se encarga de ver cómo está quién. Es el paso dos de Empiece aquí, y el plan familiar para imprimir lo contiene.
Los números de teléfono en papel. La familia, el contacto fuera del área, los vecinos, el médico, la farmacia, la escuela, las compañías de servicios, la línea no urgente del condado. Ya nadie se sabe los números de memoria, y un teléfono que se apaga se los lleva consigo. Una tarjeta para la cartera y una copia en el refrigerador.
Las alertas oficiales activadas. Ready.gov describe los sistemas: las Alertas Inalámbricas de Emergencia (Wireless Emergency Alerts), que llegan a los teléfonos sin necesidad de inscribirse; el Sistema de Alerta de Emergencia (Emergency Alert System) en radio y televisión; la Radio Meteorológica de la NOAA; y los sistemas de alerta locales que administran los condados, que normalmente requieren que usted se inscriba. Haga la inscripción del condado esta noche; es el canal por el que llegan las órdenes locales de evacuación y los avisos de hervir el agua. Revise que las alertas no estén desactivadas en la configuración de su teléfono.
Un radio de pilas o de manivela, con pilas de repuesto, que reciba las estaciones comerciales comunes y, de preferencia, la Radio Meteorológica de la NOAA. El Servicio Meteorológico Nacional explica qué transmite su red de radio. Cuando no hay señal de celular ni internet, la radio es la forma en que la información oficial sigue llegando a un hogar.
Una forma de mantener cargado el teléfono. Una batería externa, un cargador para el auto, un cargador solar. Energía lo cubre.
El hábito del mensaje de texto. Los mensajes de texto son cortos y muchas veces pasan por una red congestionada cuando las llamadas no. Acuerden que la familia primero manda mensajes, los mantiene breves y no ocupa la red con llamadas a menos que sea necesario.
Un radio de dos vías, si lo quiere. Algunos radios portátiles pueden usarse sin licencia y otros la requieren; la página de licencias de la ARRL explica la licencia de radioaficionado, que es el camino para quien quiera ser útil a un vecindario o a una iglesia durante una caída de las comunicaciones. Los radioaficionados forman parte de los planes de comunicación de emergencia de la mayoría de los condados, y la licencia está al alcance de una persona común.
Qué hacer cuando se cae
- Mande mensajes de texto, no llame, salvo en emergencias. Envíe un mensaje corto al contacto fuera del área: dónde está, que está bien, adónde va.
- Encienda el radio y busque la estación local o la Radio Meteorológica de la NOAA para oír las instrucciones oficiales.
- Cuide el teléfono. Modo de ahorro de energía, pantalla tenue, aplicaciones cerradas, y revíselo a horas acordadas en lugar de a cada rato.
- Vaya al punto de reunión si no logran comunicarse, en el horario que dice el plan, y deje una nota si sigue adelante.
- Vea a los vecinos en persona. Cuando la red está caída, caminar hasta la puerta de al lado es el plan de comunicación.
Quién puede necesitar ayuda
Las personas sin teléfono inteligente, y las que lo tienen pero nunca configuraron las alertas. Los vecinos que no leen el idioma en que llegan las alertas. Las personas sordas o con problemas de audición, para quienes un radio no es una fuente y un toque en la puerta sí. Los adultos mayores que dependen de una línea fija que quizá dejó de funcionar. Cualquiera que viva solo. Una cadena de comunicación del vecindario —quién le avisa a quién, en persona— es la respuesta para todos ellos, y las páginas de Comunidad explican cómo armarla.
Qué no hacer
No dependa de un solo canal, sobre todo de un teléfono inteligente. No difunda lo que no haya confirmado; en una emergencia, los rumores reenviados hacen daño real, y los canales oficiales existen para ser la fuente. No llame al 911 para pedir información. No deje para después la inscripción en las alertas del condado. Y no suponga que el silencio significa que algo anda mal; casi siempre significa que la red está ocupada y que el plan está funcionando.
Interrupciones más largas
Con las semanas, la comunicación se convierte en un problema de sistemas y de relaciones: tableros de avisos en un lugar de reunión, un horario para los reportes por radio, una iglesia o un salón comunitario que se vuelve el sitio adonde la gente va a informarse, y radioaficionados con licencia que enlazan a un vecindario con el condado. Nada de eso se improvisa bien el mismo día. Lo organiza la gente que ya se conoce, y de eso trata el resto de este sitio.